Río Majaceite

Río Majaceite
Río Majaceite a su paso por El Bosque

27 jun. 2010

EL TINTERO: UN CHIRINGUITO DE PLAYA



No me propongo hablar aquí de aquel recipiente de tinta que ya ha quedado en un rincón de la historia, sino de un restaurante de la costa malagueña situado en la Playa del Dedo, en el barrio de El Palo. Allí nos fuimos la Asociación Gastronómica "Majaceite" a finales del pasado mayo y nos encontramos con un ambiente de chiringuito de playa, olor a mar Mediterráneo y a pescaíto. En aquel lugar no se come a la usanza habitual; es decir, te sientas solo o con varios comensales y un camarero se aproxima a la mesa y pregunta qué van a tomar, toma nota de las distintas peticiones y va sirviendo paulatinamente platos y bebidas. En El Tintero no es así. Allí los camareros no preguntan, sino que pregonan la mercancía que en sus platos llevan y los comensales van indicando a los camareros-pregoneros, que dejen encima de la mesa aquello que les va apeteciendo. El ambiente del Tintero es más propio de una plaza de abastos o de una lonja que de un restaurante. Para que os hagáis una idea pongo aquí debajo un vídeo en el que aparece un camarero, de voz peculiar, trabajador incansable, que pregona los distintos platos que porta. Como él, se mueven por entre las mesas una decena de camareros que, con sus voces, hacen de aquel lugar una auténtica fiesta gastronómica.
Obviamente, la fiesta termina cuando uno de los que se dedican a cobrar -dan vueltas continuamente diciendo "yo cobro, yo cobro"- cuenta los platos y botellas que hay encima de la mesa, multiplica, suma, y escribe sobre el mantel un número que pone precio al festín.

23 jun. 2010

COMENTARIOS SOBRE LO DIVINO Y LO HUMANO

Este blog se lee en muchos lugares. Esta entrada puede resultar un tanto incomprensible para los lectores que no son de mi entorno más cercano, porque va dirigida especialmente a los lectores locales. Pido, por tanto, excusas a los que no están en este entorno próximo y puedan no entenderla.

Lo que quiero decir es que he vivido recientemente una experiencia muy desagradable. Una errónea interpretación de unos determinados hechos acaecidos hace más de ocho años me han hecho vivir una situación judicial muy molesta. No voy a entrar en detalles, solo quiero hacer alusión genéricamente al asunto. Las circunstancias que he vivido se hicieron públicas y todo el mundo era sabedor de lo que estaba pasando. La noticia de la situación por la que atravesaba corrió como un reguero de pólvora y dio lugar a comentarios, dimes y diretes de toda clase. He permanecido impertérrito a sabiendas de que inevitablemente todo iba a terminar de manera favorable para mí, como así ha ocurrido. Mis amigos, preocupados, no han dejado de llamarme para mostrarme su afecto; pero ha habido también quien se ha alegrado, quien ha disfrutado de verme en esa dificultad, que he superado con sobresaliente cum laude, con alabanzas a mi persona y a mi actuación en el asunto de que se trataba. Quiero dar las gracias desde aquí a todos los que me han manifestado su apoyo y solidaridad y quiero enviarles un mensaje de agradecimiento, que pueden ver pinchando AQUÍ. Y a los poquitos que se han alegrado y disfrutado de verme en esa situación desagradable les doy mi más sentido pésame y les envío este otro mensaje que pueden ver pinchando AQUÍ.

20 jun. 2010

UN DÍA Y UN LUGAR PARA EL RECUERDO


Llegaron a la puerta de su casa. Era la hora de la cena. En la oscuridad de la calle había un pequeño grupo de hombres armados con fusiles. Uno de ellos entró en la casa; en el pequeño salón -alumbrado por un candil- Fernando cenaba con su mujer, María, y sus dos hijas mayores, Teresa (7 años) y María (4 años); la más pequeña, Antonia (1 año), gateaba en el suelo. El hombre que apareció en la puerta de la casa dijo fríamente:

-Fernando, vámonos.

Fernando no preguntó adónde lo llevaban. Ya lo sabía. Se levantó lentamente. Sacó de su bolsillo un mechero de mecha y alguna moneda, que dejó encima de la mesa. Cogió en brazos a su hija pequeña y le dio unos besos. Salió a la calle. El grupo que le aguardaba fuera, armado con fusiles, cantaba el Cara al sol. La mujer de Fernando y sus tres hijas se quedaron en la casa, abrazadas y envueltas en el miedo y el vacío de la ausencia del padre. Fernando Carretero Moscoso, un trabajador del campo que había cometido el "delito" de pertenecer a un sindicato y de ayudar a sus compañeros, no volvió nunca más, ni siquiera su cuerpo muerto.

La misma escena, o parecida, se produjo en otros hogares de El Bosque en aquellas fechas, septiembre de 1936. Las manos asesinas se llevaron también a Juan Gil, a José Mª Gil, a Diego Oliva, a Francisco Oliva, a Antonio Sarmiento, a Fernando Romero...

Se los llevaron al pueblo más cercano, Benamahoma, y los fusilaron contra la pared del cementerio. Y allí quedaron sus cuerpos, en un agujero de pretendido olvido, cubiertos con cal y tierra. Pero ni la cal ni la tierra ni el tiempo han conseguido que su memoria desaparezca del recuerdo de las personas que los quisieron y que han tenido que vivir sin ellos.

El pasado sábado día 19, abrió sus puertas el Parque de la Memoria, hecho en el lugar donde todos ellos y muchos más (hasta ciento cincuenta) fueron asesinados y arrojados a una fosa. Sus asesinos quisieron cubrirlos de olvido; pero su recuerdo permanece en los hijos, en los nietos, en los amigos; sus nombres están grabados en la memoria de la gente. Los nombres de sus asesinos se conocen, pero nadie los pronuncia; mejor dejarlos dormir en el lado oscuro de la memoria.
PARQUE DE LA MEMORIA, EN EL ANTIGUO
CEMENTERIO DE BENAMAHOMA. Vista Parcial
En el suelo que cubre la fosa común, los escudos
de los pueblos de donde trajeron a los allí asesinados.
En la imagen, María Sarmiento Barea y su hermana
Ana, hijas de Antonio Sarmiento Gutiérrez,
depositan un ramo de flores.
Un niño deja una vela a los pies de un lejano
recuerdo de familia.

Juan Gil, hijo y nieto de dos de los enterrados
en la fosa común del cementerio de Benamahoma.

En el vídeo que se puede ver abajo, Antonio Domínguez recuerda la llegada a Benamahoma de una camioneta que portaba a cuatro hombres de El Bosque. Tenía entonces 13 años. Hoy anda cerca de los 90.

18 jun. 2010

FUEGOS ARTIFICIALES

Este montaje, hecho a partir de los fuegos artificiales que pusieron punto final a las Fiestas de San Antonio, pone también punto final a esta serie de entradas dedicadas a ellas.

15 jun. 2010

13 jun. 2010

DE ROMERÍA 12 de junio de 2010

La Romería de San Antonio, en El Bosque, ha estado rebosante de color, de bailes y de músicas. Hasta la lluvia ha venido, no ha querido perderse tan feliz día y ha llegado en el mejor momento, cuando se regresaba. Pero, sobre todo, ha sido esta una Romería solidaria con un niño y unos padres, con Marcos y con Antonio Jesús y Esperanza.

11 jun. 2010

PARA QUE MAJLD TAVAKKOLL NO CAIGA EN EL OLVIDO

Se llama Majd Tavakkoll. Es un estudiante iraní de 24 años. Cometió el "grave delito" de expresar sus opiniones ante un grupo de manifestantes que protestaban contra el gobierno de su país. Fue detenido, encarcelado y sentenciado el pasado mes de enero a ocho años y medio de prisión. Desde el pasado mes de mayo está en huelga de hambre en señal de protesta por el régimen de aislamiento a que lo tienen sometido. AMNISTÍA INTERNACIONAL realiza en estos momentos una campaña para que lo dejen en libertad. Si quieres colaborar en esta campaña y tener mayor información, pincha AQUÍ.

6 jun. 2010

MARCOS

Esperanza tiene a Antonio Jesús; Antonio Jesús tiene a Esperanza. Y los dos tienen sus esperanzas en Cacheiras, un pequeño pueblo cercano a Santiago de Compostela. Allí les ha abierto una puerta a la luz el Doctor Jesús Devesa, padre de Pablo, un joven de 22 años que estrelló su coche contra un muro; su cerebro quedó gravemente dañado; el accidente le convirtió en un paralítico cerebral. El Dr. Devesa, que llevaba tiempo investigando este tipo de parálisis en ratas, al ver a su propio hijo en esa situación, tomó la dura decisión de experimentar en un ser tan querido, los conocimientos adquiridos en sus estudios de laboratorio. El resultado conseguido fue espectacular. Hoy Pablo está perfectamente recuperado de aquella parálisis.

Esta curación y otras conseguidas en su clínica, el centro médico FOLTRA, han convertido el pueblo de Cacheiras en un faro hacia el que miran muchas familias de personas que viven la misma situación que vivió Pablo. Y hacia allí miraron Antonio Jesús y Esperanza, que se informaron sobre los métodos del Dr. Devesa, valoraron la información y, tras organizar la vida, hace poco más de una semana, allá se fueron con Marcos, su dulce ilusión, su hijo, que, por negligencia médica, nació con parálisis cerebral hace unos meses.

Y allí están. Han abandonado los dos sus trabajos provisionalmente para dedicarse exclusiva y plenamente a su niño. Han buscado ayuda para mantenerse allí mientras dura el tratamiento. Su familia y sus compañeros se han volcado con ellos. En las fiestas de San Antonio, que la próxima semana se celebran en El Bosque, sus amigos van a hacerse cargo del bar que se pone en la Caseta Municipal de la Romería, con el fin de recaudar fondos destinados a ayudarles. Esta causa nos une a todos los que la conocemos y todos juntos vamos a empujar hasta agotar la última gota de esperanza. Puede que a la ciencia médica le falten aún conocimientos para liberar a Marcos de su situación; pero lo que a este pequeño bosqueño no le va a faltar es la solidaridad y el cariño necesarios para conseguirlo.