Río Majaceite

Río Majaceite
Río Majaceite a su paso por El Bosque

25 may. 2009

COMENTARIOS SOBRE LO DIVINO Y LO HUMANO

Casualidades: En 1911, tres hombres apellidados Green, Berry y Hill fueron ahorcados en Londres acusados de asesinar a Sir Edmond Godfrey en su residencia de Greenberry Hill.

El que escribe lo hace, en primer lugar, para sí mismo, pero también para que los demás le lean. Mi crónica sobre mi visita a Campano ha generado casualmente -milagrosamente- una serie de visitas al blog como nunca había ocurrido; no por su cantidad sino por su naturaleza, cosa que satisface, sobre todo porque ha provocado comentarios agradables para uno mismo.

Al margen de eso, quiero resaltar en este COMENTARIO, unas circunstancias que se producen raras veces. Me explico.

Entre la noche del 24 de mayo -día de mi visita a Campano- y la tarde del día siguiente, además de recibir una infrecuente llamada de teléfono de mi amigo y campanero Santiago Posada, mientras redactaba la breve crónica de dicha visita, se ha dado la circunstancia de que un también antiguo alumno de Campano -amigo de mi hermano Salvador- llamado Sixto, el muy nombrado Sixto, el siempre presente entre los recuerdos campaneros Sixto, ha llamado para contactar con los familiares de mi hermano, precisamente el mismo día en que la pequeña crónica titulada "PASEO POR... CAMPANO" -el 25 de mayo- aparecía en mi blog. Hacía algo más de cuarenta años que nuestras vidas -la de Sixto y la mía- habían emprendido distintos rumbos, sin volver a encontrarse hasta ahora. A mí no pudo localizarme, pero sí a mi cuñada. Después, enterado casualmente por ella de su llamada y de su número de teléfono, me he puesto en contacto con él -con el recordado Sixto- que en mis infantiles años campaneros me trataba con cariño de hermano mayor. Pero no queda ahí la cosa. El mismo día -el 25 de mayo- otro campanero y amigo, Pedro F. Lópiz, me ha enviado un correo electrónico -cosa que ha hecho tres veces en su vida- con las imágenes tomadas desde una avioneta en la que él ha sobrevolado la Bahía de Cádiz.
Por cierto, un 24 de mayo -día de la fiesta salesiana y campanera por excelencia- he ido yo a Campano una sola vez en mi vida.
En filosofía, la causalidad se define como principio según el cual nada puede existir sin una causa suficiente. Por su parte, la casualidad es la combinación de una serie de circunstancias imprevisibles. A este comentario no le añado nada más, solo una pregunta: ¿casualidad o causalidad?

No hay comentarios: