Este blog se lee en muchos lugares. Esta entrada puede resultar un tanto incomprensible para los lectores que no son de mi entorno más cercano, porque va dirigida especialmente a los lectores locales. Pido, por tanto, excusas a los que no están en este entorno próximo y puedan no entenderla.
Lo que quiero decir es que he vivido recientemente una experiencia muy desagradable. Una errónea interpretación de unos determinados hechos acaecidos hace más de ocho años me han hecho vivir una situación judicial muy molesta. No voy a entrar en detalles, solo quiero hacer alusión genéricamente al asunto. Las circunstancias que he vivido se hicieron públicas y todo el mundo era sabedor de lo que estaba pasando. La noticia de la situación por la que atravesaba corrió como un reguero de pólvora y dio lugar a comentarios, dimes y diretes de toda clase. He permanecido impertérrito a sabiendas de que inevitablemente todo iba a terminar de manera favorable para mí, como así ha ocurrido. Mis amigos, preocupados, no han dejado de llamarme para mostrarme su afecto; pero ha habido también quien se ha alegrado, quien ha disfrutado de verme en esa dificultad, que he superado con sobresaliente cum laude, con alabanzas a mi persona y a mi actuación en el asunto de que se trataba. Quiero dar las gracias desde aquí a todos los que me han manifestado su apoyo y solidaridad y quiero enviarles un mensaje de agradecimiento, que pueden ver pinchando AQUÍ. Y a los poquitos que se han alegrado y disfrutado de verme en esa situación desagradable les doy mi más sentido pésame y les envío este otro mensaje que pueden ver pinchando AQUÍ.

