Río Majaceite

Río Majaceite
Río Majaceite a su paso por El Bosque

26 abr 2011

EL BOSQUE, EN TODA ESPAÑA


Los que se acercan a este blog habrán leído en más de una ocasión que El Bosque cumple 200 años como municipio. Con tal motivo, se vienen celebrando todo tipo de actividades. El próximo día 28 de abril, es decir pasado mañana, 5.000.000 de cupones de la ONCE llevarán escrito en su fachada el recuerdo de esa efeméride y una imagen de este pueblo será vista en toda España. (Por cierto, la foto que aparece en el cupón está hecha por un servidor). En la foto que ilustra esta entrada, aparecen un representante de la ONCE, la flamante alcaldesa de El Bosque, Ana Chacón; y Miguel, Miguelito, que lleva media vida vendiendo cupones, cada vez con un mayor esfuerzo físico por su parte; un hombre bueno donde los haya, a quien me alegro especialmente de ver en esa foto de presentación del cupón.

Y ya saben, el jueves 28, no olviden comprar un cupón. Seguro que algo les toca: dinero o el recuerdo de un hermoso pueblo de la Sierra de Cádiz, que vive, palpita, duerme, en las laderas del Monte Albarracín, a orillas del río Majaceite, entre el verde de los pinos, las encinas y los quejigos.

19 abr 2011

AMOR CON AMOR SE PAGA

La tarde del 16 de abril de 2011 ha estado rebosante de músicas y de homenajes a personas que merecen recuerdo y reconocimiento. Recuerdo y homenaje a Germán, un joven músico bosqueño que abrió demasiado pronto sus ojos a la noche; un recuerdo para David Cámara, que se iniciaba en el aprendizaje de la música cuando le sorprendió la voz del silencio y para Eusebio, componente también de la banda de música local, que hace años dejó su vida contra el asfalto; además se rindió homenaje a Juan Aguilar, el director, pero más que director, el alma de la banda, la persona que ha estado siempre sosteniendo a ese grupo de jóvenes bosqueños que dedican parte de su tiempo a la música y que, de vez en cuando, como en este concierto de Semana Santa, nos deleitan con ella.

Un resumen de esa tarde de abril se puede ver en el vídeo insertado abajo.

3 abr 2011

ENTRE ESPÁRRAGOS Y MAJUELOS

Ando algo liado y dedico poco tiempo al blog; otras tareas más urgentes me ocupan. Pero no quiero dejar de estar presente en este mundillo, no quiero dejar de visitar los blogs amigos aunque sea con menor frecuencia, y subir, de vez en cuando, una entrada a este cuaderno que nos mantiene en contacto. No es que no tenga tiempos para el ocio, pero esos tiempos los dedico a despejar la mente. Y es así que por las tardes practico mi deporte favorito, que, como ya saben los amigos, consiste en patear el monte, que en estas fechas además ha estallado en flores y espárragos, a los que tengo totalmente acorralados.
Un hermoso ejemplar
Pero además de coger los sabrosos espárragos que en el monte crecen, voy cosechando imágenes de esta espléndida primavera. Y entre esas imágenes, la más bella es la de los majuelos, que ahora lucen pequeñas flores blancas que, con el paso de los meses, allá por agosto o septiembre, se transforman en frutos rojos que saben a pan, a pan de pastor.
Fruto del majuelo

Majuelo, majoleto, espino majuelo, espinera o espino albar. Con todos esos nombres es conocido este árbol. En el Romance del Conde Olinos se le nombra como espino albar:
(...)

Guardias mandaba la reina

al conde Olinos buscar,
que le maten, que le maten
y echen su cuerpo a la mar.
La infantina con gran pena
no dejaba de llorar.
Él murió a la medianoche
y ella a los gallos cantar.
A ella, como hija de reyes,
la entierran en el altar
y a él, como hijo de conde,
cuatro pasos más atrás.
De ella nació un rosal blanco,
de él nació un espino albar,
Crece el uno, crece el otro,
los dos se van a juntar.
Las ramitas que se alcanzan
fuertes abrazos se dan
y las que no se alcanzaban
no dejan de suspirar.
La reina llena de envidia
a ambos los mandó cortar.
El galán que los cortaba
no dejaba de llorar.
De ella naciera una garza,
de él un fuerte gavilán.
Juntos vuelan por el cielo,
juntos vuelan par a par.

21 mar 2011

VERSOS COMO CARNE

Me he ido a caminar por los montes de mi pueblo esta tarde primera de la primavera recién nacida. Iba armado de navaja y libro: navaja para ir cogiendo los espárragos trigueros que en estas fechas crecen, libro de poemas de un poeta bloguero al que siempre es un placer visitar en su blog Pavesas y cenizas. La tarde ha sido abundante en espárragos, pero de trecho en trecho me sentaba rodeado de paisajes verdes y azules y recolectaba también los bellos versos de Amando Carabias María.

Este 21 de marzo, Día Mundial de la Poesía, he cumplido con el rito leyendo poemas del libro de Amando titulado "Versos como carne", que tan amablemente él me ha enviado a través del común buen amigo y bloguero sin blog, Flamenco Rojo.

Reproduzco un fragmento de uno de sus poemas, Tarde de mayo, que me ha gustado especialmente:

"¿...Has visto...?

Los vencejos otra vez vuelan veloces
sobre nuestras cabezas que se aventan en la tarde de mayo;
han vuelto por sorpresa, sin aviso, ávidos de luz de
primavera,
motean el celeste, cual lunares siderales, en alocadas elipses
de charol,
serpentinas aéreas que cimbrean bajo sus alas.

¿...Has visto...?

Ni una rama de los árboles queda desnuda,
todas se han vestido con rebrillos de esmeraldas
y ríen a la luz que acaricia la tarde de mayo.
¿Quién podrá determinar el día en que brotó su sonrisa verde?
No mis ojos que estaban pendientes de cosas más trascendentes,
pero que no son importantes para nadie, para nada."

13 mar 2011

BARTOLO ORDEÑA

La serie que estábamos dedicando al amigo Bartolo quedó interrumpida por el mazazo de tristeza que hemos comentado en la entrada anterior. Pero vamos a continuar con este octogenario que vive en medio de un paraíso. Decíamos que se había propuesto regalarnos un poco de leche y que nos había pedido que le acercáramos las cabras a la casa para ordeñar algunas. Así lo hicimos y él fue amarrando unas cuantas en distintos sitios; una de ellas la metió en su propia casa. Y se dispuso a sacarles la leche que quería regalarnos. En este caso mis palabras sobran, las imágenes lo cuentan mejor.

8 mar 2011

TRISTEZA

Hace poco más de tres meses se nos fue David; hoy, 8 de marzo, se nos ha ido Germán. David tenía once años, Germán 30. A los dos se los ha llevado la misma maldita enfermedad. Cuando ocurrió lo de David, escribí una entrada en este blog hablando del hecho de su muerte. Días después, los amigos de Germán me pidieron que quitase esa entrada del blog, porque Germán, entonces ingresado en una UCI, quería ver las entradas que en estas páginas dediqué a la celebración del Bicentenario de El Bosque, en las que aparecía, entre otras cosas, la interpretación del Himno del Bicentenario, y no querían sus amigos que Germán se enterase de lo sucedido a David, por aquello de que no influyese en su estado de ánimo. Por supuesto, quité la entrada en la que hablaba de David, que hoy repongo nuevamente porque ya Germán no podrá leerla. Germán Romero Bellido fue -es- el autor de aquel himno que se estrenó aquel día 28 de noviembre de 2010 y que además de aplausos, arrancó lágrimas en los ojos de las personas que sabían quién lo había compuesto y en qué situación se encontraba en aquel momento. En este día de tristeza en que la noticia de su muerte ha corrido como un rayo de boca en boca, en este día de marzo que amaneció con un extraño color dorado en la atmósfera y que se ha ido poniendo gris y lluvioso, un escalofrío nos ha estremecido a todos y quiero reponer aquel vídeo en que se escucha el Himno compuesto por este joven bosqueño: en su honor, en su memoria, en su recuerdo.

6 mar 2011

DE CÓMO BARTOLO SE LAS APAÑA PARA AMARRAR LAS CABRAS: CAPÍTULO II

Ya explicamos en la entrada anterior, que el amigo Bartolo nos quería regalar leche de sus cabras y que, para ordeñarlas, nos hizo ir a buscarlas para conducirlas hasta la casa donde él vive. Luego, para proceder al ordeño, este hombre octogenario se mueve suavemente entre ellas, les habla ("chivita, chivita, chivita..."), hasta que las va cogiendo una tras otra y las va amarrando. Pero mejor que contarlo, verlo.


C O N T I N U A R Á

1 mar 2011

BARTOLO Y SU CABRAS

Bartolo, todo un personaje

El amigo Bartolo ha estado enfermo, ha pasado unos días en el hospital, pero como tiene cuerpo y alma de roca, se ha recuperado maravillosamente bien y -a sus 86 años- su naturaleza le ha devuelto una vitalidad digna de encomio. Para interesarnos por su salud y para pasar el día con él, hemos ido a visitarlo a su paraíso particular dos veces. En la segunda ocasión ha querido obsequiarnos con unos litros de leche, por lo que nos pidió que para poder ordeñar las cabras le ayudásemos a acercarlas hasta la casa; andaban a su aire por el campo, lejos, desperdigadas, haciendo sonar su sinfonía de esquilas y cencerros. Las hemos ido agrupando y conduciendo hacia donde deseábamos, improvisados cabreros con poco conocimiento del oficio, pero que al final nos ha bastado para conseguir el objetivo; solo fue preciso ir detrás de ellas, cortándoles el paso hacia donde no queríamos que caminasen. Es un reportaje curioso sobre este personaje y sus cabras, que he divido en varios capítulos, no sé aún cuántos, para que su visionado no se haga excesivamente largo. En el de hoy, se ve cómo el rebaño anda parsimoniosamente a veces, con diligencia otras, hacia donde lo íbamos queriendo conducir.




21 feb 2011

ANTONIO MACHADO

Soplaban vientos del sur
y el hombre emprendió viaje...

Cumple este blog tres febreros y, en cada uno de los anteriores febreros, estas páginas se han hecho eco del triste aniversario que nubla el calendario en estas fechas, el recuerdo de la muerte de un ser humano que murió huyendo de la barbarie, en unas circunstancias que nadie merece. Al hombre que escribió tan bellos versos, tan profundos poemas, le fueron persiguiendo hasta la frontera bombas de odio y fratricidio, como a tantos otros españoles que junto a él partían hacia Francia.
De Sevilla a Collioure, de 1875 a 1939, desde este patio sevillano hasta las orillas del Mediterráneo que besa el sur de Francia, cruzó por la vida un hombre que fue, "en el buen sentido de la palabra, bueno".

Junto a este mar le aguardaba el encuentro con quien nunca falta a la cita:

Al borde del sendero un día nos sentamos.
Ya nuestra vida es tiempo, y nuestra sola cuita
son las desesperantes posturas que tomamos
para aguardar... Mas Ella no faltará a la cita.

D. Antonio, que anduvo muchos caminos, que abrió muchas veredas, que navegó en cien mares y atracó en cien riberas, encontró en esta última de Collioure, la definitiva morada. Allí nos fuimos un buen día para dejar testimonio de nuestra admiración y respeto, y allí pusimos punto final a una ruta machadiana iniciada en Soria.

Era mediodía cuando terminamos nuestra visita a la tumba de Machado y, mientras salíamos del camposanto, en voz baja fuimos recitando aquel poema que decía

Daba el reloj las doce... y eran doce
golpes de azada en tierra...

...¡Mi hora! -gritè- ... El silencio
me respondió: -No temas;
tú no verás caer la última gota
que en la clepsidra tiembla.

Dormirás muchas horas todavía
sobre la orilla vieja
y encontrarás una mañana pura
amarrada tu barca a otra ribera.

11 feb 2011

HASTA MÁS VER

Voy a estar ausente durante un tiempo. Volveré a este mundo bloguero en cuanto pueda. Ya saben que la obligación está antes que la devoción. Les dejo entre almendros florecidos, que no son mala compañía.