Río Majaceite

Río Majaceite
Río Majaceite a su paso por El Bosque

21 feb. 2016

MARÍA JESÚS, LA AMIGA DE PARADELA

Es verdad que llevo tiempo sin frecuentar como antes hacía a los amigos de este mundo bloguero. Es verdad que he entrado en una notable desidia en esta tarea de interactuar con los amigos de esta esfera digital que tanto nos llegó a atraer y divertir durante un tiempo a unos y a otros. También es verdad que a algunos amigos y amigas los leo de vez en cuando, entre otros a María Jesús, la amiga de Paradela. Esta tarde he visitado su blog con el deseo de leer sus andanzas en ese mundo mágico que rodea su casa allá en tierras orensanas y me he encontrado con el adiós de María Jesús. El corazón me ha dado un vuelco, se me ha acelerado, y la tristeza me ha envuelto y me ha llevado a escribir esto que ahora estoy escribiendo.

En casa de María Jesús en agosto de 2011: en primer término,
a la izquierda, María Jesús; a la derecha, Marisol.
María Jesús nos hizo pasar unos tiempos maravillosos cuando organizaba aquellos concursos literarios que nos invitaban a escribir a muchos para competir amistosamente entre nosotros y ciertamente aquella actividad generó relatos verdaderamente hermosos que llegaron a plasmarse en un libro impreso. Para mí era una satisfacción leer las entradas de su blog, leer sus comentarios en el mío. Le llegué a tener un gran aprecio a María Jesús y se lo sigo teniendo; es una gran mujer, tuve ocasión de conocerla personalmente en su casa, compartir con ella mesa y mantel, mantener varios ratos de conversación con ella, en compañía de mi mujer y de la común amiga Marisol (q.e.p.d.).

Suelo en estas fechas escribir cada año una entrada en mi blog en recuerdo a Machado, con motivo del aniversario de su muerte ocurrida un 22 de febrero. Este año, en esta entrada dedicada a María Jesús, voy a aprovechar la fecha para casar a don Antonio Machado con doña Rosalía de Castro, poeta gallega con la que Machado tiene mucho en común. He aquí dos poemas en que los dos hablan del hastío, del tedio en determinados momentos de la vida.


           Hastío

Pasan las horas de hastío
por la estancia familiar,
el amplio cuarto sombrío
donde yo empecé a soñar.
Del reloj arrinconado,

que en la penumbra clarea,
el tictac acompasado
odiosamente golpea.
Dice
la monotonía
del agua clara al caer: 

un día es como otro día;
hoy es lo mismo que ayer.


    Antonio Machado



A xusticia pola man


¡Tas-tis, tas-tis!, na silenciosa noite

con siniestro compás repite a péndola,

mentras a frecha aguda
marcando un i outro instante antre as tiniebras,
do relox sempre imóvil
recorre lentamente a limpa esfera.
(...)
I a péndola nomáis, xorda batendo
cal bate un corazón que hinchan as penas, (...)

¡Qué triste é a noite, i o relox qué triste,
si inquieto o corpo i a concencia velan

Rosalía de Castro

María Jesús, en la bloguería o fuera de ella te deseo lo mejor, que goces de la vida mucho tiempo y conserves tanta salud como los frutos de tu campo.