Río Majaceite

Río Majaceite
Río Majaceite a su paso por El Bosque

21 feb. 2011

ANTONIO MACHADO

Soplaban vientos del sur
y el hombre emprendió viaje...

Cumple este blog tres febreros y, en cada uno de los anteriores febreros, estas páginas se han hecho eco del triste aniversario que nubla el calendario en estas fechas, el recuerdo de la muerte de un ser humano que murió huyendo de la barbarie, en unas circunstancias que nadie merece. Al hombre que escribió tan bellos versos, tan profundos poemas, le fueron persiguiendo hasta la frontera bombas de odio y fratricidio, como a tantos otros españoles que junto a él partían hacia Francia.
De Sevilla a Collioure, de 1875 a 1939, desde este patio sevillano hasta las orillas del Mediterráneo que besa el sur de Francia, cruzó por la vida un hombre que fue, "en el buen sentido de la palabra, bueno".

Junto a este mar le aguardaba el encuentro con quien nunca falta a la cita:

Al borde del sendero un día nos sentamos.
Ya nuestra vida es tiempo, y nuestra sola cuita
son las desesperantes posturas que tomamos
para aguardar... Mas Ella no faltará a la cita.

D. Antonio, que anduvo muchos caminos, que abrió muchas veredas, que navegó en cien mares y atracó en cien riberas, encontró en esta última de Collioure, la definitiva morada. Allí nos fuimos un buen día para dejar testimonio de nuestra admiración y respeto, y allí pusimos punto final a una ruta machadiana iniciada en Soria.

Era mediodía cuando terminamos nuestra visita a la tumba de Machado y, mientras salíamos del camposanto, en voz baja fuimos recitando aquel poema que decía

Daba el reloj las doce... y eran doce
golpes de azada en tierra...

...¡Mi hora! -gritè- ... El silencio
me respondió: -No temas;
tú no verás caer la última gota
que en la clepsidra tiembla.

Dormirás muchas horas todavía
sobre la orilla vieja
y encontrarás una mañana pura
amarrada tu barca a otra ribera.

11 feb. 2011

HASTA MÁS VER

Voy a estar ausente durante un tiempo. Volveré a este mundo bloguero en cuanto pueda. Ya saben que la obligación está antes que la devoción. Les dejo entre almendros florecidos, que no son mala compañía.

6 feb. 2011

LOS OLORES Y LOS SONIDOS DEL CAMPO

Después de un mes tan musical, se agradece el silencio, los sonidos del silencio, el silencio del campo. Y nada mejor para eso que subir al paraíso, es decir al Monte Albarracín, que es para mí lo que el Monte Sinaí fue para Moisés, un lugar donde encontrarse con la divinidad, él con Yaveh, yo con Nosé; a Moisés además le sirvió para regresar con las Tablas de la Ley, a mí para limpiar la mente y bajar
"con los ojos llenos de miradas nuevas".



Se apetecen los sonidos del campo y también los olores. Esquilas que suenan en la distancia, que anuncian la llegada del olor a cabra y que hacen de la tarde

"un valle verde de esquilas".
El aire trae olores de encinas pujantes, de pinos, fragancias de las mil y una flores que pueblan el monte, un aire al que las campanas de la iglesia le cuelgan
"lejanos zarcillos de bronce".


Así que estas tardes de febrero, en que

duermen sueños de lluvia las encinas

gusta subir al Monte Sinaí y bajar con la memoria repleta de músicas bucólicas y empapado de olor a yerba y a puesta de sol.

3 feb. 2011

POR SAN BLAS LA CIGÜEÑA VERÁS

Por San Blas, me gusta ir a Benaocaz. Esto no es un refrán, aunque por su forma lo parezca. San Blas es el patrón de ese pequeño pueblo de la Sierra de Cádiz, que celebra su gran fiesta el día de este santo sanador de todos los males de garganta. Pero este año no ha sido posible ir; razones de trabajo lo han impedido. Así que no puedo dar testimonio de sus fiestas, pero sí de la llegada de ese ave que anuncia, con su presencia, la cercanía de la primavera. Podríamos decir, enlazando con la propuesta de Mªjesusparadela, que la cigüeña huele la primavera y huele a primavera.
En San Blas, el 3 de febrero, el día dura una hora y media más; no el día, que siempre tiene 24 horas, sino, entiéndase, la luz del sol. Por eso, otro dicho popular reza que "por San Blas, una hora y media más"; otros añaden al "por San Blas la cigüeña verás", aquello de "y si no la vieres... año de nieves". Como se ve, un santo muy bien pertrechado de refranes:

Cuando alguien tose se dice "San Blas, San Blas". Otros proclaman aquello de "Por San Blas ajete, mete uno y sacarás siete"; en algunos lugares se afirma que "por San Blas, tus ajos sembrarás" y en otros se dice "mocitas a San Blas que fiestas no vienen más".
Pero realmente lo que pretende esta entrada es lucir estas fotos, tomadas hace ya tiempo, de unas cigüeñas que se instalaron y siguen haciéndolo cada año, a la entrada de El Bosque. En las fotos, al fondo, se ve el Monte Albarracín, concretamente el paraje conocido como el Cancho Caballo.