Río Majaceite

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Río Majaceite a su paso por El Bosque

19 may. 2011

MIRAVETE, EL PUEBLO EN EL QUE NUNCA PASA NADA


A veces hay que parar, sentarse al borde del camino y pensar y descansar. Para hacer tal cosa, nada mejor que un pueblo ubicado en la comarca del Maestrazgo, en la provincia de Teruel, con nombre que parece ordenarte que lo mires y te vayas: Miravete, Miravete de la Sierra. Yo lo he visitado, lo he mirado y me he ido, pero algo de mí ha quedado entre sus calles, en la compañía de Cristóbal, un hombre que si yo tuviera que describir, el calificativo único y en grado superlativo que le aplicaría sería el de amable. Un hombre amable y sabio, con 87 años, que cultiva la vida en la tierra de su huerto, frente a su casa, y del que me hice amigo en tiempo récord, en las pocas horas que compartí con él, caminando por las empedradas calles y tomando un refresco en el único bar del pueblo. Cristóbal es el alma de Miravete.

Por Miravete no se pasa para ir a ninguna parte; es decir, o vas allí o no vas. Tiene algo menos de 50 habitantes, aunque en invierno allí permanecen -según me comentó Cristóbal- unos quince; casi todos ellos mayores. El médico les va los miércoles, el mismo día que el secretario del Ayuntamiento; el alcalde vive en Zaragoza.
No es un cuadro, es la vista que hay desde la ventana
de la habitación del hotel "Casa del Cura" donde pernocté.
A pesar de ser tan pequeño, Miravete cuenta con varios monumentos dignos de mención: un puente medieval sobre el río que atraviesa la población y que hay que vadear con el coche si se quiere llegar a la Plaza Mayor y al núcleo urbano principal.

La Iglesia de Nuestra Señora de las Nieves, de estilo gótico tardío, interiormente decorada con pinturas de estilo barroco, data del siglo XVI y necesita ser ampliamente remozada. El puñado de habitantes de Miravete, con su esfuerzo y su amor por el pueblo, ha conseguido recursos económicos para reparar las techumbres del templo, por las que entraba agua en abundancia. Han logrado así parar el intenso deterioro que esta joya arquitectónica dejada de la mano de Dios, estaba sufriendo.

A la entrada del pueblo se levanta el pairón, un hito que delimita el término municipal.

Estas y otras muchas cosas me fue contando Cristóbal a lo largo del paseo. Finalmente nos hemos despedido expresándonos el mutuo deseo de volver a vernos en otra ocasión.

Cuando me disponía -horas más tarde- a abandonar el pueblo, Cristóbal me estaba esperando junto al coche para regalarme una bolsa de patatas recién cogidas de su huerto; yo le correspondí con una lata de carne membrillo casera que llevaba entre mi equipaje con destino distinto al que finalmente tuvo.

18 comentarios:

emejota dijo...

Mira que podría ir. Gracias. Beso.

MAMÉ VALDÉS dijo...

Que maravilla, me ha recordado al Camino de Santiago, otro día viajando sin salir de casa y gratis, un saludo.

Flamenco Rojo dijo...

Buena descripción de un pueblo con encanto...Hay tantos por España y que pocos conocemos.

Abrazos.

Dilaida dijo...

¡Miravete!, no me extraña que haya pocos vecinos, te está envitando a irte.
Parece un pueblo precioso.
Bicos

Kassiopea. dijo...

Un pueblecito con mucho encanto. Y qué aburrido debe ser pasar allí el invierno.

Cantares dijo...

Precioso! disfruté mucho de tu post.
Besos

Genín dijo...

Que lejos de tu pueblo andas...
Pero nos traes los mismos auténticos sabores de siempre que provocan de ir a donde estás.
Gracias.
Salud

mariajesusparadela dijo...

Seguro que esos quince habitantes nunca han sufrido estrés...

tecla dijo...

Me has recordado con tu historia, el libro de nuestro añorado Miguel Delibes: "El disputado voto del señor Cayo"
Una preciosidad de libro y de entrada Arobos.

virgi dijo...

Esos lugares me producen un desconsuelo tremendo. Cuando veo estos sitios me voy a internet para saber más cosas, luego al Google Earth y me pongo a fantasear con ir. Gracias a ti estoy en ello. Un abrazo, Aro.

caritabaston dijo...

Pueblos, que, aunque pequeños son unas fuentes de historia, me gusta, como decimos por aquí trastear por ellos, y enterarme de todo lo que pueda de ellos...Un saludo...TONY

Cabopá dijo...

Tu narración del pueblo de
Mira-vete me ha hecho recordar a J.A. Labordeta.....¿Llevabas mochila?
Preciosas las foticos y muy buenas palabras, tienes gancho Aro siempre te encuentras con gente afin, con gentes como tú yo viajaría...
Besicos.

Cabopá dijo...

En mi ventana hay un enlace para mandar abrazos a Lorca.
Invito a todos tus seguidores a que los manden...No nos podemos olvidar de Lorca después del trágico temblor de la semana pasada.
Besicos.

Princesa115 dijo...

Pues me ha encantado tu relato porque me inspira paz y relajación y eso, hoy en día, es algo muy valioso.
Ese Sr Cristobal todo un personaje y parte de la cultura de un pueblo que se resiste a marchar.

Que gozada!!!

Un saludo

Raul Rentero dijo...

Magnífico post, magnífico pueblo. Tengo a Miravete en la lista de espera de mis entradas en mi blog maestrazgomagico.blogspot.com
nos vemos!

Juanml dijo...

Supongo el pueblo es como una gran familia, dichosos los que residen en el, saludos.

SEMA MIRANDA dijo...

Menos mal que puedo leerte y ha sido todo un placer descubrir este pueblo al que te aseguro acudiré.Un abrazo Antonio

Juanml dijo...

Amigo Arobos gracias por sus palabras, le dire que estoy igual, apenas tiempo para respirar, pase un buen fin de semana.