Río Majaceite

Río Majaceite
Río Majaceite a su paso por El Bosque

26 sept. 2010

MI PRIMA LINA

Mi prima Lina vive en Ronda, una ciudad con alma de pueblo, un pueblo con rostro de ciudad antigua y sabia. A Lina le ha subido el invierno a los cabellos, pero todavía la primavera juguetea en sus miradas y en su sonrisa. He ido a visitarla. La puerta de su casa que da a la calle, abierta; la del zaguán, cerrada; pero he girado el pomo y, como no estaba la llave echada, he entrado. Ella ha oído mi voz y ha salido, los ojos llenos de alegría, sus brazos abiertos. A mi prima Lina la veo muy de tarde en tarde, demasiado de tarde en tarde, y me ha dado sus quejas; dulcemente me ha dicho que se siente algo abandonada de la familia. Y es que desde que murió su hermano Salvador, vive sola. Ha pasado toda la vida junto a él, cuidándole, atendiéndole, mimándole... Poco antes de fallecer la madre le pidió que se ocupara del hermano -físicamente discapacitado, intelectualmente superdotado- y ella ha cumplido esa petición materna al pie de la letra, con cariño de hermana, con amor de madre. Renunció a todo para dedicarse en cuerpo y alma a su hermano. En la conversación hemos hablado de él en repetidas ocasiones y cada vez que lo ha nombrado, un velo de lágrimas le ha empañado los ojos y sus palabras se han teñido de cálidos sentimientos. Mi prima Lina es una santa. Su casa está igual que siempre; el sillón del hermano permanece en el mismo lugar, vacío, como esperando que él llegue y se siente; unas fotos suyas decoran la pared.
Mi prima Lina sonríe siempre amablemente mientras habla y un halo de nostalgia le impregna el semblante.

-Me tengo que ir, prima. Ya volveré -le dije para iniciar la despedida.

-Vente un día y te enseño el casco antiguo de Ronda, que es precioso, los baños árabes y todo eso.

-Te prometo que vendré y pasaremos el día juntos. Un beso.

Lina me acompaña hasta la calle. Sé que me está mirando mientras me alejo. Me giro antes de volver la esquina y le digo adiós con la mano.

34 comentarios:

Encarni dijo...

Tu prima me parece una gran persona, sacrificó su vida para cuidar a su hermano, eso no tiene precio.

Arobos, me ha gustado muchola forma en la que lo has relatado y has descrito a tu prima.

Un abrazo.

mariajesusparadela dijo...

Lina hace como hacemos los de antes: seguimos al que se va hasta que se pierde en la curva del camino. Irnos antes, dejar de mirarlos antes, nos parece una falta de cortesía.

emejota dijo...

Bella persona tu prima. Fíjate que voy a decir una sandez, de las antiguas, pero cada cual juzgue hasta qué punto puede ser real. Cuando los herman@s se quieren de verdad y se respetan, a veces resulta más psicológicamente saludable vivir con el que con un@ desconocido. Eso pasaba antes en muchas familias.
Aunque desgraciadamente, no siempre es posible. Un abrazo.

fonsilleda dijo...

Qué bella entrada y qué abnegación la de Lina. En ella he querido ver a tantas mujeres, de las que quizá no queden, pero que había esparcidas por casas y pueblos.
Ni una queja, tal solo amor y trabajo.
Bicos.

tecla dijo...

Qué bien escribes Arobos. Cuanto cariño y suavidad en tus palabras. Es como mecerse suavemente a la hora de la siesta.
A mi me encantan mis primas y mis primos.
Los adoro.


Quiero que seas mi primo en el blog.

Rosario dijo...

Arobos, qué precioso relato¡
A mí me producen una gran ternura las personas mayores ya no me queda ninguna tía..
Acabo de ver un programa de T.V. sobre las Residencias de ancianos, que pena.
Visita mucho a tu prima.
Gracias por tus palabras en mi blog.
Un abrazo desde mi librillo.

MAMÉ VALDÉS dijo...

De nuevo un relato real desde tu blog, mientras la sociedad pierde su tiempo en chorradas hay personas que solo se conforman con una visita y una sonrisa, (Visita cada vez que puedas a Lina), un saludo.

mateosantamarta dijo...

Aquí no hay invención. Es literatura, pero auténtica y entrañable.
Una felicitación para tu prima por el gran corazón que Dios le regaló.
Un saludo

Alfonso dijo...

Cuántas tías Lina tenemos, dedicadas en cuerpo y alma a alguien toda su vida. Dejándonos el tiempo libre a nosotros. No tienen precio. Ni están pagadas.

Miguel Ángel dijo...

Cuando vuelvas a visitar a tu prima añades un beso más a los que pensabas darle.

Dilaida dijo...

No dejes de visitar a Lina y dedicarle un poco de tu tiempo, por lo que cuentas es una buena mujer.
Bicos

Princesa115 dijo...

Una emotiva entrada donde describes a la perfección la entraga total de Lina hacia su hermano cumpliendo fielmente la promesa de su madre.
Pocas personas hay ya así...Es elogiable
Dale también otro beso de mi parte.

Saludos

lucarturo dijo...

Lo cuentas con una calidad literaria que me deja embelesado.

Ángeles Hernández dijo...

Hace años ( más de 30) que tengo ganas de conocer el Tajo de Ronda ( yo nací cerce del río Tajo y de pequeña me preguntaba que era lo que rondaba mi río y dónde).

Creo que ya va llegando el momento, tu prima Lina con el cabello de nieve y la alegría empañanda por el recuerdo del amor que ya no puede dar, me ha recordado
(entre otras cosas) mi deuda conmigo misma.

Precioso texto.

Un abrazo Á.

cabopá dijo...

Hay vidas ajenas que deberían tener un nombre en la historia por su abnegación...
Tu prima Lina con su cabello de invierno y su mirada fresca es una de ellas...
Bonica instantánea cotiniana,se nota en tus palabras el amor.
Besicos.

Cantares dijo...

Hay vidas que son una total entrega al cuidado de otros y al final del sendero esas lindas personas suelen quedar solos.
Me recordaste a mi tia Carlota, soltera,sola, en el campo cuidó a su madre y su hermana enferma y al fin quedó solita.
Un beso

Genín dijo...

Gente como tu prima hacen el mundo mejor, debería haber muchos mas, bueno, quizás las haya...
Visitala mas hombre...
Salud

Isabel Martínez Barquero dijo...

Seguirás visitando a tu prima Lina, porque te toca el corazón. Según la describes, es un ser angelical.

Preciosas las fotos de Ronda y esa definición tan exacta; "Ronda, una ciudad con alma de pueblo, un pueblo con rostro de ciudad antigua y sabia."

Bonito el nuevo diseño de tu blog.

Un abrazo.

Txema dijo...

Eres afortunado por tener una prima de tan buen talante. (ella sí).

saludos

Flamenco Rojo dijo...

La realidad de tu prima Lina es la de muchas personas que han sacrificado su vida, obviando su felicidad, por atender la de un familiar cercano…

Un abrazo.

Mercedes dijo...

Me ha estremecido tu historia. ¡Qué labor tan importante hacen estas personas que entregan su vida tan generosamente para aliviar el sufrimiento de otras!
Tu prima Lina es una santa, ya lo creo. Tienes suerte de poder ir a visitarla.
Un abrazo.

Laura dijo...

Dos escusas perfectas para que viajes a Ronda, tu angelical y valerosa tía, y ese paisaje inigualable.

Un abrazo

RAFAEL H. LIZARAZO G. dijo...

Hola, Aro:

La nostalgia me invade al leer tu estupenda entrada. Visitar a los familiares es un acto de inmensa gratitud, más aún cuando son mayores y se encuentran solos.

Tienes un gran corazón,

Abrazos.

Kassiopea. dijo...

Visítala más. Qué gran ejemplo de abnegación.

Maripaz Brugos dijo...

Arobos, precioso texto como homenaje a Lina y tantas mujeres heroicas silenciosamente.

Muy emotivo, amigo...

virgi dijo...

¡Qué ternura destila tu blog!
Estás vivo y tu corazón lo veo saltando y lleno de cosas lindas.
Te abrazo fuerte

Thornton dijo...

No sé si Lina leerá estas letras. Si es así, le doy un beso directamente, por estupenda.
Si no visita el blog, se lo haces llegar, y le dices el motivo: por estupenda.

Un abrazo.

Juanml dijo...

Hermoso relato, ese tipo de personas no abundan mucho, sobretodo en estos nuevos tiempos que se vive con mucho egoismo (yo, yo, yo, y si sobra alto de tiempo todavia yo). Siempre que puedas visitala y ojala otros familiares tambien lo hagan con cierta frecuencia.

Elba dijo...

Arobos , que bien contado...Me emocionaste mucho...hasta las lágrimas por cierto...No dejes pasar demasiado tiempo entre una visita y otra...que no hay nada que se paresca tanto a una hermana cómo una prima...Y seguro que le haces feliz el dia...Un abrazo para vos y un beso para Lina ...

Ligia dijo...

Me ha encantado el relato de tu visita a la prima Lina. Parece todo un personaje. Abrazos

Kety dijo...

Precioso texto, tanto si es real o ficticio.
Me ha gustado: "una ciudad con alma de pueblo" y por supuesto, Lina.
Bellas imágenes.

Un abrazo

Rosa Cáceres dijo...

¡Cómo respira cariño por la maravillosa prima Lina este relato tuyo!
Creo que una persona como ella es una luz en medio del mundo.
Todos los que hemos leído estas palbras tuyas, contando de forma tan sencilla como gráfica cuál es la vida de esta excelente mujer, hemos sentido aprecio y admiración por ella. Ojalá el mundo estuviera lleno de seres magníficos, valientes y generosos como Lina.
Tengo que ir a Ronda, alguna vez he de ir a conocer esa ciudad con su tajo y sus baños árabes. Quién sabe si me cruzaré en alguna calle con Lina. Tal vez pueda reconocer sus ojos o su sonrisa por lo que nos cuentas de ella.

Elvira Menacho dijo...

Antonio, que bonita forma de relatar una visita como cualquier visita a algún familiar, de esos que se tienen y que se sabe que están ahí, pero que pocas veces tenemos tiempo y ganas para ir a verles... Me han venido a la mente tantos recuerdos de gente querida que apenas visité, y que ahora añoro porque inexcusablemente es tarde. (La familia es lo único que se tiene en la vida).
Un saludo

JARDINERIA EL BOSQUE dijo...

Bellísima persona tu prima Lina. No se si la conozco en persona, pero me recuerda a varias personas que si conocí y que dedicaron su vida a cuidar de sus hermanos, por que entonces es lo que se esperaba de una hermana, dedicación y entrega. Y cuanta ternura en su forma de despedirte. No pases mucho tiempo sin visitarla. Seguro que se siente feliz de verte. Saludos